Por estos días han aparecido denuncias de pedofilia en los periódicos y se empiezan a escuchar comentarios bárbaros como, por ejemplo, que se necesita dar pena de muerte a tales seres, castrarlos, torturarlos, etc., muchos se sienten justicieros y defensores de los niños al pronunciar esas palabras. Olvidan que es el Estado y no el individuo quien debe hacer justicia y olvidan que hay que respetar las leyes y no agregar otras a su antojo, solo porque están enrabiados.