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02 febrero, 2012
Qué "bonita" vecindad
‘El Chavo del Ocho’ es una serie cómica, creada por el
genio Roberto Gómez Bolaños, que
apareció por primera vez como sketch en 1971 en el show de Chespirito. El hecho
de ser cómica ha provocado la invisibilidad de su parte dramática y la crítica
social que esconde para la mayoría de sus seguidores y fans. Ese lado de la
serie es el que intentaré develar en este texto.
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27 enero, 2012
El precio de la autenticidad: el caso @ssiiaabb
Hace un par de días, Sebastián Ignacio Álvarez Bernales, fue golpeado nuevamente. Esta vez fue de día, mientras compraba en el supermercado, y terminó en ambulancia, según lo que detalló él en su cuenta de Twitter.
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22 enero, 2012
¿Responsabilidad nuestra?
Muchas veces se hacen y se reciben críticas de por qué no vamos al teatro lo suficiente, no practicamos tanto deporte como debiéramos, no leemos tanto como sugieren los cánones, no estamos el tiempo suficiente con nuestros hijos o con nuestros padres ancianos, y por qué los chilenos se endeudan tanto. Me pregunto qué o quién es el responsable de esto. ¿Realmente son las personas comunes y corrientes que van al trabajo cada día o son dueñas de casa? ¿Somos realmente nosotros, la mayoría de los chilenos, o es porque vivimos en una sociedad que nos apura y nos presiona?
Teniendo en cuenta que el 76% de los trabajadores/as gana menos de $350.000 [1] y que la mayoría además trabaja más de 45 horas semanales. Considerando que Chile tiene las universidades más caras del mundo (y las más malas) y hay colegios que tienen una mensualidad cercana a ese sueldo recien mencionado con unas cuotas de incorporación de más de 1 millón de pesos. Es entendible que los chilenos sean incultos, sean gordos o tengan sobrepeso; es entendible que tengan que pedir créditos y estén endeudados; es entendible que no vayan al teatro, no lean libros y no practiquen deporte.
La responsabilidad no está en el vendedor del retail que tiene que luchar por hacerse su sueldo a base de comisiones y llega cansado a su hogar después de luchar por conseguir el sustento diario. La responsabilidad no está en ese obrero que tiene que lidiar con el calor, el sol y llega a su casa con escasas fuerzas y ve 'Morandé con compañía'. La responsabilidad no está en ese profesional que tiene un título que no le sirve y debe trabajar en un call center o hacer distintos "pololos" para lograr un sueldo decente a fin de mes.
La responsabilidad está en nuestras autoridades que no velan por la justicia, la equidad y que todos tengamos las mismas oportunidades. No es que los gordos sean gordos porque lo quieran. No es que la gente no lea porque no quiere leer. ¿Realmente tienen tiempo para hacer deporte, leer o estar con la familia? En estos tiempos debiéramos recordar la vieja frase de Cicerón y que la dignidad no está en el trabajo sino en el ocio. El ocio, señores, el ocio es lo que se le ha negado a los chilenos.
1. Durán, Gonzalo. 11 de noviembre de 2011. http://www.fundacionsol.cl/los-peores-ingresos-y-la-peor-calidad-de-empleo-de-la-oecd
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20 enero, 2012
Necesitamos un país más sensible
Ayer, Sebastián Ignacio Álvarez Bernales,
apareció por segunda vez en el programa Mentiras Verdaderas de La Red, y allí lo
entrevistaron por haber sido víctima de una golpiza el 18 de enero en la cual
su agresor le decía: “¿No te gustaba reírte de las guatonas?”. Me parecen
condenables los actos de este supuesto justiciero. Si quieres hacer justicia,
simplemente practícala en tu vida, no es necesario ir por el mundo golpeando a
personas (lo cual es bastante injusto, por cierto).
Ignacio Bernales criticaba a
mujeres gordas —también a personas de escasos recursos— y lo sigue haciendo en
su cuenta de Twitter o en los numerosos vídeos que sube a Youtube. Esto, desde
mi singular punto de vista, no me parece condenable al punto de que merezca una
golpiza, ni siquiera que sea molestado (o trolleado)
en redes sociales; pero me parece preocupante el ver en él una carencia de
empatía hacia aquellos que tienen “kilogramos de más” y menos recursos
económicos que él.
La violencia física que recibió
Mente Enferma y lo que él dice sobre las gordas tiene una solución: practicar
más empatía, ser más sensibles a los problemas ajenos. No vivir tanto para
nosotros, sino para ayudar a otros. Sé que para algunos el solo escuchar la
palabra sensible les parece cursi porque creen que ser sensible es poco viril, poco
popular y una señal de debilidad. Vivimos en tiempos en que ser sensible dejó
de ser poético. Ahora ser mordaz, crítico y satírico es lo cool; esto nos llevó a perder —lentamente— el placer de admirar a
otros, el cultivar la fraternidad y el tratar de buscar el bien a los demás.
Ahora, ¿qué es ser sensible? Ser
sensible es ser algo que en EE. UU. denominan uncool y para mí, está dentro de lo que considero, simplemente, correcto:
ser tú mismo no importando lo que dirá el resto; expresar tus sentimientos con
altas dosis de respeto; expresar tus penas con lágrimas o sin ellas; expresar
tu ira sin ofender; expresar tu alegría sin hacer bullying; sentir sin tapujos, sin ataduras y en plena libertad.
Ser sensible es ser popular a tus
propios ojos, no importa que te digan cursi o emo, porque tal vez esto sea lo que más necesita este país:
matrimonios que se digan palabras bellas y que retomen el romanticismo;
políticos que nos inspiren hacia los más altos ideales; hijos que digan “te
quiero” a sus padres más seguido; padres que sean más comprensivos con sus
hijos; amigos que se den aliento con palabras de fuerza; ciudadanos más
respetuosos con sus autoridades; personas más felices, más valientes y que
sientan la poesía de la vida.
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27 diciembre, 2011
Mujeres gordas y hombres esqueléticos
Los
dichos del bloguero Ignacio Bernales, también conocido como “Mente enferma”, sobre
las mujeres gordas me motivaron a escribir esta columna.
Me
gustaría aclarar lo realmente enfermo en esta sociedad. Para empezar, no es el
sobrepeso ni lo enjuto de carnes de algunas personas, sino el tratar de
complacer a la sociedad con tu físico. Ya no basta con que tengamos una mente
similar, sino que además piden que nuestro cuerpo se adapte al de los demás. Esto
es sumamente nocivo para alcanzar la felicidad.
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30 septiembre, 2011
¡No es la economía, estúpido!
Parto diciendo que el título hace referencia a la frase que Bill Clinton le dijo a un periodista, no significa que esté descalificando a alguien. Por cierto, la frase es la contraria, lo que dijo fue "It's the economy, stupid!" Yo vengo a decirles hoy algo original.
La gente piensa que los problemas educativos son debido al dinero, pero puede asegurarles que no es así. Estamos en un país con una próspera economía que posee un PIB aproximado de $204000 mil millones de dolares. Se está gastando más que nunca en educación en la historia del país; y pese a que el aporte fiscal está lejos de ser el de un país desarrollado, se invierte más que antes ¿Entonces qué es lo que falla?
31 agosto, 2011
¿La ideología del pragmatismo?
Una vez una persona me preguntó si podía existir alguien que no fuera ni de derecha ni de izquierda, le dije que no. Luego, al pasar el tiempo rectifiqué con la misma persona y le dije que sí, que podía existir.
Luego de pensarlo bien, este tipo de persona (ni derecha ni izquierda), sería un pragmático (en la mayoría de los casos), lo cual, si es ideología, la encuentro lamentable.
Me declaro un amante de las ideas y estoy convencido que ellas mueven al mundo. Las ideas trascienden, las medidas concretas no. Piensen en el budismo o en el cristianismo en el terreno religioso. Cuánto han aportado estas dos religiones. Cuántos libros se han escrito en torno a Jesús o en torno a Siddhartha. Pero qué poco se ha escrito sobre personas que pensaron solamente en el aquí y en el ahora, qué poco se habla de la gente pragmática, que nunca perteneció a una ideología religiosa o política.
Trasladémonos ahora a tierras políticas, el marxismo, el liberalismo económico, el fascismo, el conservadurismo, son todas ideologías políticas. Algunas han entrado en crisis, pero se siguen tomando como referencia, se sigue hablando de ellas. Ayuda saber el impacto que produjeron para no cometer los mismos errores. El problema es que la ideología perdió credibilidad en la sociedad actual y ahora nadie quiere decir que es ideológico porque se perdería la popularidad de un lado o de otro.
En ciencia política se dice que gana quien se queda con el centro. deberíamos aspirar a que ese centro tuviera una ideología, que el líder que se levantara tuviera un discurso que creara una ideología nueva. Probablemente esta era de pragmatismo sea una transición hasta que aparezca aquella ideología y todo vuelva a empezar.
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09 agosto, 2011
Títulocracia
Hubo una época en que la gente que tenía un color diferente no podía ser o hacer algo. Debían someterse. A esto se le denominó Racismo.
Hubo una época en que la gente que no tenía la sangre o el apellido necesario no podía ser o hacer algo. Debían regirse por las normas de la sociedad. A esto se le llamó Aristocracia.
Hoy en día, estamos frente a otro tipo de régimen. A muchos les gusta o simplemente están acostumbrados a él o les da miedo cambiarlo, así como en las anteriores periodos de desigualdad de oportunidades había gente con miedo a cambiar lo establecido.
Hablo de la era de la Títulocracia.
¿De qué hablo?
La gente ha perdido la fe en sí misma. Ahora esperan a que otras personas les asignen un título, un nombre que, generalmente, suele definir sus vidas.
Antes para dedicarse a algo bastaba con tener la habilidad. Por ejemplo, si tenías la habilidad para pintar, pintabas. Si tenías la habilidad para hacer zapatos, te dedicabas a zapatero. Si te gustaba investigar, te transformabas en un investigador, como lo hizo Mendel. Si tenías habilidad matemática, eras un matemático como lo fue Pitágoras. Si tenías la habilidad para reflexionar eras filósofo, como Platón.
A Dios gracias a Pitágoras no le tocó nacer en esta era porque le hubieran pedido la pedagogía para enseñar y le hubieran pedido el título de matemático de la Universidad London Harvard Oxford and the Economics para poder hacer sus teoremas. Si no, nadie le habría escuchado.
He notado esta ideología oculta en el sistema, pasando desapercibida por el Movimiento Estudiantil. A nadie parece importarle que uno sea libre para dedicarse a lo que tiene más talento sin pasar por un intermediario como un rector, un jefe de carrera o nada menos que cinco años de nuestras vidas.
Si se fijan, las áreas de mayor crecimiento el día de hoy son aquellas en las cuales menos regulación han tenido. El mejor ejemplo es la informática. Mucha gente sin estudios universitarios, o al menos sin los codiciados títulos o posgrados, ha logrado hacer una verdadera revolución tecnológica haciendo que cambie para siempre nuestra forma de ver y acceder al mundo.
Insto a todos a empezar a confiar en sus capacidades. Ser menos título dependientes. Ser más meritocráticos. Reemplacemos la títulocracia con la meritocracia. Es verdad que necesitamos estudiar, pero ¿son necesarios los títulos y los Ph.D.? ¿son necesarios los colegios selectivos? ¿son necesarias las universidades como medidoras del saber? ¿será que estas se han transformado en las designadoras de nuestra inseguridad? Hoy nadie se atreve a decir que es algo sin tener el título, pero teniéndolo, a nadie le da vergüenza si no tiene el talento o la inteligencia o los estudios para merecerlo.
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07 julio, 2011
Crítica a Ayn Rand
1. Su prohibición a marchas pacíficas.
2. Su fanática defensa a los derechos de propiedad intelectual.
3. Su capacidad literaria.
Si bien, no he terminado la novela Atlas Shrugged, creo que gran parte de la novela carece de belleza poética. Pese a que su capacidad de transmisión de su filosofía desborda, no ocurre lo mismo con su capacidad para atraer al lector desde un punto de vista meramente literario, es decir, artístico.
Sobre lo segundo, creo que llega a ser imprudente la defensa del arquitecto con sus planos en la novela El Manantial. Un libertario debiera liberar su creación, esto no es lo mismo que "regalar" la obra, pero sí creo que debiera permitir su uso sin fines de lucro o uso con fines de lucro en una obra que lo tome como referencia.
2. Su fanática defensa a los derechos de propiedad intelectual.
3. Su capacidad literaria.
Si bien, no he terminado la novela Atlas Shrugged, creo que gran parte de la novela carece de belleza poética. Pese a que su capacidad de transmisión de su filosofía desborda, no ocurre lo mismo con su capacidad para atraer al lector desde un punto de vista meramente literario, es decir, artístico.
Sobre lo segundo, creo que llega a ser imprudente la defensa del arquitecto con sus planos en la novela El Manantial. Un libertario debiera liberar su creación, esto no es lo mismo que "regalar" la obra, pero sí creo que debiera permitir su uso sin fines de lucro o uso con fines de lucro en una obra que lo tome como referencia.
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