Me gustaría abordar el tema del aborto (no del aborto terapéutico, sino
del aborto en general) desde una perspectiva algo distinta: analizar cómo la
sociedad observa el embarazo y los hijos.
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14 marzo, 2012
Acerca de la visión negativa del embarazo en la sociedad
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10 diciembre, 2011
Este es el tipo de declaraciones que indigna
"Me parece que está resultando la punta de lanza de una temática importante en el país y a nivel mundial, que es la crisis de la clase media. En Chile el 77% de las personas se considera de clase media, lo que genera un nivel de expectativas altas, de país desarrollado no sólo en términos de educación; después serán de salud y luego de transportes. Por otro lado, hay un temor a una caída económica importante. En cualquier minuto un porcentaje de ese 77% deja de ser de clase media. Eso produce una gran insatisfacción. Nuestro país tiene que enfrentar esto." - Ministra Carolina Schmidt. [1]
Este es el tipo de declaraciones que indigna al mundo: el pensar que hay una "clase" que no tiene derecho a aspirar a más porque no tienen los ingresos suficientes. Pero sucede que es por la injusticia social que existe un 23% que sí tiene los ingresos para mantenerse aunque haya una caída económica importante. El hecho de que exista un 77% y un 23% diferentes en oportunidades es lo que indigna, lo que genera las manifestaciones, lo que saca a las personas a marchar a la calle, lo que genera miles de tweets por segundo.
¿Por qué hay un porcentaje que no tiene derecho a tener expectativas más altas? ¿Si todos trabajamos igual, nos esforzamos igual, si estamos en democracia por qué no tenemos (todos) las mismas oportunidades?
Ahora no son los de un partido político los que están indignados. Esto trascendió los partidos para ubicarse en la potencia de los movimientos.
1. "El despegue", Revista Qué Pasa. Juan Andrés Quezada. 8 de Diciembre de 2011. Disponible en el link.
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03 diciembre, 2011
Diferencias con Andrés Velasco
A diferencia de lo que dice Andrés Velasco, ex Ministro de Michelle Bachelet (la hoy idolatrada Presidenta de la República), no creo que el problema causante de la desigualdad sea la escasez de empleos [1]. De hecho, creo que el problema es el empleo mismo, o mejor dicho, es la desigualdad en la valoración del mismo ¿De que sirve crear muchos empleos si la mayoría de ellos serán indignos? La gente termina en ellos no porque realmente los quiera hacer sino por necesidad, por alimentar a su familia, por pagar el dividendo, etc.
¿Por qué lograr un sueldo y trabajo digno está tan lejano para el 99% de los chilenos? ¿Por qué es necesario tener un título profesional? Es más, ¿por qué es necesario un magíster, un MBA, un pituto para tener un sueldo o trabajo digno? Todos sudan lo mismo, todos se estresan por igual, todos se esfuerzan por igual; no obstante, todos ganan salarios muy distintos.
A mí me gusta la diferencia, de hecho, soy una persona muy poco convencional. Sin embargo, me gusta que se aprecien todos los trabajos por igual. La discriminación en la apreciación de los empleos es el verdadero problema causante de la desigualdad.
Es necesario un cambio ahora.
1. "Por qué Velasco elude las causas de la desigualdad", Eugenio Rivera. 2 de diciembre de 2011, diario El Mostrador. Disponible en Link.
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30 noviembre, 2011
Nuestra sociedad totalitaria
Cuando miramos hacia atrás —en un libro de historia— vemos mucha injusticia, violencia, desigualdad, ausencia de derechos para mujeres, esclavitud, etc. A veces pienso que lo mismo sucederá con nosotros cuando en el siglo XXIII —o después— investigadores miren nuestro siglo; se sorprenderán al ver la desigualdad con la que tenemos que lidiar cada día.
Personas que nacen en comunas y familias de altos ingresos tienen acceso a internet, contactos profesionales, posgrados, más de un idioma, contactos políticos, etc., mientras en familias de bajos ingresos los hijos se desarrollan en ambientes marcados por la drogadicción, el alcoholismo, la ignorancia, la pobreza cultural, etc.
Aún así, se suele hablar de la igualdad de oportunidades. Se habla de dar ingreso ético mínimo. Pero ese tipo de ayudas tipo limosnas no los sacan de la pobreza. Necesitamos un cambio radical, un cambio de paradigma que nos catapultará hacia una nueva sociedad.
Debemos agregar más valores en nuestro sistema. Nuestro actual sistema carece de compasión y dignidad. Necesitamos que todos partan con las mismas oportunidades, no ignorar que las familias tienen grandes dificultades para salir adelante.
Una persona de "clase media" debe viajar a su lugar de trabajo en locomoción colectiva de una forma indigna: apretada, sin oxígeno, estresada. Ya en su trabajo debe soportar a un jefe que rara vez la motivará a algo, puesto que la mayoría de las veces son muy fríos y ajenos a la realidad que sus empleados viven. El trabajo rara vez lo disfrutan estas personas, porque lo único que se les enseña es que lo cuiden o no tendrán para comer o no encontrarán nada mejor. Probablemente quería ser gerente o artista, pero sus padres le dijeron que no tenían los recursos y que dejara esas ideas. Probablemente alguien de su familia murió y tuvo que salir a trabajar antes de tiempo. Luego, de forma autómata debe regresar a su hogar, cansado, sin ganas de hacer algo, sin tiempo de ocio, para el otro día volver a comenzar la rutina de nuevo. Gana un sueldo de $400.000 y paga un 40% de impuestos.
Así es difícil disfrutar la vida. No hay tiempo para el ocio. Cicerón decía que la dignidad estaba en el ocio. Lamentablemente, con todo lo que trabaja, el colegio que debe pagar para sus hijos, no quedan fuerzas para compartir con amigos, familia, transmitir valores, reflexionar, etc.
Si no logra un sueldo mayor no es por falta de esfuerzo. Es porque apenas está con los gastos de su casa y educación (de mala calidad) para sus hijos. Entonces el círculo se vuelve a repetir. Alguno de sus hijos llegará a la universidad, pero será de mala calidad. Y si es de buena calidad, igual no conseguirá el mejor puesto de trabajo, porque lo obtendrá aquel que fue a un colegio particular en un hogar de altos ingresos, que pudo estudiar posgrados en el extranjero y sabe inglés.
Si esto a ustedes les parece "libre", creo que están dormitando. Creo que vivimos en una sociedad muy injusta, desigual y carente de compasión. No hay libertad si no tenemos las mismas oportunidades.
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