La gente aún se disputa por el poder, el problema es que todos quieren el poder tradicional. Algunos quieren ser presidentes, otros reyes, otros Papas, otros pastores, otros dueños de un periódico, otros dueños de una Universidad, etc. La pregunta que debieran hacerse es si vale la pena seguir buscando ese poder. A continuación les explicaré a lo que me refiero.